El camino de la victoria
Lunes, 04 de Abril de 2011 14:26
Llegada del Paprec Virbac 3Barcelona World Race

El Virbac-Paprec 3 ha sido no sólo el ganador de la segunda edición de la Barcelona World Race, sino su gran dominador. A dos días de la salida ya tomó el liderato y así pasó el estrecho de Gibraltar. Se alternó con el Foncia la primera posición hasta su parada en Recife, Brasil. Pero el 23 de enero se colocó en cabeza de la flota y no abandonó esa situación hasta la llegada en Barcelona.


E,l Virbac-Paprec 3 alcanza el liderato de la Barcelona World Race por primera vez en el mar de Alborán, el 2 de enero. Fue en la clasificación de las 15 horas, dos días después de la salida. Al día siguiente, a las 19.55 horas, atraviesa el estrecho de Gibraltar y es el primer barco en entrar en el océano Atlántico. En esa parte de la regata, durante casi un mes, su principal oponente es el Foncia de Michel Desjoyeaux y François Gabart. Ambos protagonizan una lucha terrible y se alternan en el liderato. Intercambian la primera posición en ocho ocasiones hasta que el 25 de enero, el Foncia rompe su mástil.

Paralelos con el Foncia

El duelo es muy intenso en Cabo Verde y en el Atlántico Sur. Tan parejo que ambos equipos comparten hasta la parada técnica en el puerto de Recife. El 15 de enero a las 10.00 horas, el Virbac-Paprec 3 amarra en el puerto brasileño para reparar el carro de escota de su vela mayor arrancado de cubierta en un tramo de 2,50 metros. La parada dura 15 horas.Y vuelve a la regata detrás del Foncia. El anticiclón de Santa Elena ofrece la primera posibilidad de jugada estratégica y los dos rivales eligen la riesgosa opción oeste que los lleva a bordear la costa americana rumbo al Gran Sur. Como parte de esa táctica los dos barcos activan el modo invisible.

Esta estrategia, lejos de la mayoría de la flota que opta por un coquetear peligrosamente con la alta presión, permite al Virbac-Paprec 3 y al Foncia no sólo recuperar las millas perdidas durante la escala, sino hasta alcanzar el liderato. En ese sprint de velocidad hacia el cabo de Buena Esperanza, el 22 de enero Jean-Pierre Dick y Loïck Peyron establecen el récord de distancia navegada en 24 horas, aprobado por el WSSRC.  Elevan la marca de 501,3 millas registrada por Alex Thomson y Andrew Cape en la primera Barcelona World Race a las 506, 33 millas (21,1 nudos promedio) actuales. Esta cabalgada también les permite a Jean-Pierre y Loïck alcanzar a Michel Desjoyeaux y François Gabart y recuperar el control de la regata el 23 de enero, dos días antes de que el Foncia rompa el mástil. Ese 25 de enero el Virbac-Paprec 3 comienza una navegación en solitario, aunque no por mucho tiempo.

La tenaz persecución del MAPFRE

Con el abandono del Foncia, el MAPFRE toma su relevo en la persecución del líder. Las diferencias con Iker Martínez y Xabi Fernández fluctúan mucho. El 7 de febrero, en el océano Índico, son 781 millas. El 25 de ese mismo mes, la distancia entre la popa de los franceses y la proa de los españoles es de sólo 8,3 millas. Claro que en el medio, el 16 de febrero el Virbac-Paprec 3 se ve obligado a realizar una segunda parada técnica, esta vez en Wellington.

Jean-Pierre y Loïck se ven obligados a ir a puerto a buscar reemplazos para sus carros de sables de vela mayor y reparar una de las burbujas transparentes de los puestos de gobierno que había explotado en una tormenta en el océano Índico. Tras las 48 horas de penalización parten con una meteorología perfecta, pero con los patrones vascos en sus talones. El MAPFRE comienza la presión. Jean-Pierre y Loïck resisten y pasan el cabo de Hornos el 3 de marzo.

Los españoles tienen problemas con sus drizas y están obligados a parar en la isla Nueva para solucionar el problema. Al volver a la regata los olímpicos ya están 220 millas detrás.  Jean-Pierre y Loïck negocian el anticiclón de Santa Helena de manera perfecta. La diferencia aumenta a 545 millas y disminuye a 111 en las calmas ecuatoriales, pero la situación parece estar siempre controlada por los franceses. Tras más de 15 días de navegación contra el viento, en la que ambos barcos recurren a la estrategia del modo invisible (como ocurriera con el Foncia en la bajada del Atlántico), el Virbac-Paprec 3 atraviesa el estrecho de Gibraltar el 1 de abril a las 03:35 hora española con 40 nudos de viento en la nariz...

En el Mediterráneo, Jean-Pierre y Loïck administran las 30 horas de ventaja. Luchan contra las clamas y los vientos de proa que retrasan su victoria, pero nunca la ponen en peligro. "Nuestro secreto es el respeto mutuo y la música -declara Jean-Pierre Dick, 24 horas antes de cruzar la línea de meta-. La buena comunicación es un camino hermoso y da una mayor velocidad al barco". Habrá que creerle, si es que ésta es la misma fórmula que utilizaron para ganar la Transat Jacques Vabre de 2005.

 

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