Sólo dos millas separan ahora al Estrella Damm y al Groupe Bel, tercero y cuarto en la tabla. En la última hora Alex Pella y Pepe Ribes han navegado a 16 nudos, dos más que Kito de Pavant y Sébastien Audigane, por lo que podrían mantenerlos a raya un poco más, aunque siempre sintiendo su aliento en la nuca.
Tanto el Renault Z.E. como el Mirabaud han ganado cuatro millas respecto al primer clasificado, pero el Neutrogena ha acelerado y ha restado 17 millas a la desventaja con respecto a Dick y Peyron. De esta forma, Boris Herrmann y Ryan Breymaier están ahora 37 millas por la popa de Dominique Wavre y Michèle Paret, cuando hace cinco horas la distancia era de 58, y hace 24 de 108.
Y eso que, tras una noche de vientos ligeros con mar gruesa muy desorganizada, en el Mirabaud celebraban esta tarde la llegada de un flujo constante de 15-18 nudos, del Sudeste: “Se acabó el solecito, pero al menos nos podemos mover en la buena dirección. En nuestro visor, el extremo este de la puerta de hielo, nuestro objetivo desde hace dos días. Más de una veintena de millas antes de llegar a ella y poder seguir nuestra ruta… siempre con el viento en contra”, se lee en un correo de Paret.
El primer día en el Índico del GAES Centros Auditivos ha sido fructífero, al haberle recortado al líder 13 millas en las últimas cinco horas, aunque el Hugo Boss, aún en el Atlántico, ha navegado más rápido. Por su parte, el We Are Water y el Fòrum Marítim Català –que cierra la clasificación- no han hecho buenas medias de velocidad, cuatro y siete nudos.
Mientras, a bordo del Central Lechera Asturiana siguen las dosis contrapuestas de optimismo y frustración camino de Ciudad del Cabo. “Mucho debo de haber madurado –ha escrito esta tarde Juan Merediz- porque no me puedo creer que esté siendo capaz de soportar este ejercicio de paciencia. Fran se ríe, dice que no entiende cómo soy tan optimista… ‘¿Dónde los tenemos, Juan?’, me pregunta. Le contesto que nada, que ahí al lado, que no son capaces de sacarnos millas. Y que saldremos de Ciudad del Cabo enganchados a la próxima baja, que en una semana estaremos pegados a su culo. Pero cuando no me ve... Eso ya es otra historia”.