| La regata del GAES Centros Auditivos |
| Miércoles, 13 de Abril de 2011 11:28 |
![]() Si por algo se ha caracterizado la regata del GAES Centros Auditivos fue por la seguridad con la que ha navegado la única tripulación femenina de la Barcelona World Race. Dee Caffari y Anna Corbella han dado una verdadera muestra de lo que es el buen hacer marinero en una vuelta al mundo. El comienzo de la regata es complicado. Dee y Anna tienen mucha dificultad para salir del Mediterráneo en el que alternan desde la tercera posición a la undécima. El 3 de enero se colocan sextas detrás del Virbac-Paprec 3 y el Foncia que se escapan, seguidos por el Neutrogena, el Estrella Damm y el Mirabaud. Pero al día siguiente el viento desaparece casi por completo en la zona del Estrecho y la corriente contraria hace que el Neutrogena y el GAES Centros Auditivos pierdan terreno, yendo hacia atrás.Esa misma noche Anna Corbella debe arrojarse al agua para, cuchillo en mano, cortar unas redes de pesca en las que quedan enganchadas. El día de Reyes caen al octavo puesto. Ya hay grupos bien marcados. El de cabeza está integrado por el Virbac-Paprec 3, el Foncia, el Mirabaud y el Estrella Damm. Detrás de éstos y a una distancia de entre 144 y 157 millas, hay un bloque de cinco barcos: Mapfre, Neutrogena, Président, GAES Centros Auditivos y Groupe Bel. Durante unas cuantas jornadas Dee y Anna se mantienen en este grupo, aunque luego son superadas por el Groupe Bel. A partir del 11 de enero, el Renault Z.E. les comienza a presentar una batalla en la que las chicas y los cántabros se alternan el noveno y el décimo puesto, primero, y el octavo y el noveno, después con la retirada del Président. Todo ello en un paso de las calmas ecuatoriales muy rápido que les permite ser las más rápidas de la flota el 18 de enero. Ese día progresan 250 millas en 24 horas. El gran duelo con el Hugo Boss Esa situación no dura mucho. “Tenemos una pared delante”, declara Anna Corbella desde el GAES Centros Auditivos tres días después. El anticiclón de Santa Helena les muestra la peor cara y las mantiene atenazadas con sus garras. Tanto que el último día de enero aún siguen en el Atlántico junto a otros cuatro barcos: el Hugo Boss, el We Are Water, el Central Lechera Asturiana y el Fòrum Marítim Català. Con la entrada en el Índico, la primera semana de febrero, Dee Caffari y Anna Corbella experimentan lo peor del Gran Sur. Ambas reconocen haber pasado 36 horas “en unas condiciones horribles y sin dormir de verdad”, escalando “olas monstruosas”. El 6 de febrero el GAES Centros Auditivos es octavo, pero Dee y Anna no pueden estar tranquilas. El Hugo Boss comienza una de las persecuciones más larga de la regata. Las 110 millas de ventaja de Dee Caffari y Anna Corbella ya no parecen un gran colchón. Están muy cerca de la puerta de Crozet y la batalla recién se decantará a favor de la tripulación femenina tras la parada de sus rivales en Malvinas, de regreso en el Atlántico. Primeros problemas El 11 de febrero, el Hugo Boss logra superar al GAES Centros Auditivos. Haber sido adelantadas no parece, sin embargo, afectar a Dee Caffari y a Anna Corbella, que en la videoconferencia de esa mañana se muestran tan alegres como de costumbre, y muy satisfechas con su progreso, pese a que la británica reconoce que era “decepcionante” ver cómo barcos que tenían detrás, como el Renault Z.E. y el Neutrogena, se les escapan delante. La batalla entre el Hugo Boss y el GAES Centros Auditivos hace que el 12 de febrero sean los dos barcos más rápidos de la flota, tras recorrer 453 y 406 millas, respectivamente. Una semana más tarde, el GAES Centros Auditivos sufre uno de los pocos problemas que experimentan durante la regata. El barco tiene un apagón informático que deja a Dee Caffari y Anna Corbella sin piloto automático y sin ninguna información de los instrumentos y ordenadores durante seis horas. Todo ello complica el paso del velero por un mar nada benigno. Dee Caffari y Anna Corbella, confiesan el 22 de febrero estar dentro de la cabina “sobreviviendo” a las grandes olas y fuertes vientos que tenían al sursureste de la isla de Tasmania. De 40 a 50 nudos, con rachas de 60 y olas de entre 6 y 10 metros. Tras el paso por el estrecho de Cook, llega Atu. La presencia del ciclón las obliga a navegar a menor velocidad para darle tiempo a la tormenta a cruzar por su proa. Una maniobra muy marinera que evita cualquier tipo de problemas después de cuatro o cinco días de trabajo de anticipación. El 26 de febrero quedaba plasmada una verdadera lección de navegación que les sirve para esquivar lo peor y aprovechar a su favor los vientos de ese antiguo ciclón, todavía suficientemente potente para albergar olas de ocho a diez metros. La tripulación femenina frena el barco toda la noche –“es más difícil de lo que os imagináis” escriben en un correo electrónico desde el GAES Centros Auditivos- para permitir que el centro de la depresión les pasara por delante remontando hacia el norte y navegar con vientos favorables de más de 40 nudos. “Pero lo peor es el estado del mar, es muy caótico”, explica la patrona británica en una videoconferencia. Paso doble El 10 de marzo, el GAES Centros Auditivos comienza su aproximación al cabo de Hornos. Para Dee Caffari es su cuarto paso y para Anna Corbella es el primero, por lo que se vive de una manera muy especial a bordo. Pero ese 11 de enero es doblemente especial. A la 01:45 hora española Dee y Anna pasan al mismo momento el mítico cabo y al Hugo Boss. “Fue muy emocionante. El cabo de Hornos es un sentimiento muy especial tanto si es tu primera vez o la cuarta vez, pero hacerlo justo por delante de un rival de la regata, lo hizo un poco más especial”, dice el correo electrónico enviado por Dee Caffari minutos después del cruce. Dee y Anna son séptimas ya que el Grope Bel había sido superado tras su retirada en Ushuaia. El 14 de marzo las chicas ya son sextas tras el abandono del Mirabaud. Ese día el GAES Centros Auditivos es el barco más rápido de la flota, pero vuelve a experimentar problemas de comunicación por tener la banda ancha averiada. Ello hace que Dee Caffari y Anna Corbella tengan dificultades para conseguir toda la información meteorológica. Daños serios en el barco El problema con los elementos de comunicación no es el único. Tres días después, el GAES Centros Auditivos sufre una pequeña inundación cuando en su interior se vacía uno de los tanques de agua que sirven para añadir peso en una banda. Al cabo de unas horas ese inconveniente se transforma en el problema más serio de los sufridos por la única tripulación femenina de la regata. El daño afecta a la estructura del casco. Dee Caffari y Anna Corbella reconocen que no es posible llegar a Barcelona sin reparar. Por ello, deciden quedarse paradas en medio del océano en cuanto encuentren una zona de calma y buena mar para laminar el citado tanque, lo que consiguen el 26 de marzo. A las 10:30 hora española del 28 de marzo, el GAES Centros Auditivos se convierte en el sexto barco de la flota que regresa al hemisferio Norte. Allí comienzan una larga e incómoda ceñida que las lleva a Gibraltar. Sin rivales a tiro, ni por delante ni por detrás, regresan al Mediterráneo, la noche del 9 de abril. Desde entonces luchan contra las encalmadas del Mare Nostrum hasta que en la mañana del 13 de abril se convierten en la primera tripulación femenina que completa la Barcelona World Race. Anna es, además, la primera española en completar una vuelta al mundo en regata y Dee completa su cuarta vuelta al mundo en competición. |
